La cuenta corriente anualizada de la balanza de pagos registró un superávit de 4,5 por ciento en el segundo trimestre de 2026, superior en 2,1 puntos porcentuales respecto a la del segundo trimestre de 2025, lo cual implica tres años consecutivos de superávit y once trimestres de resultados positivos en términos acumulados.

El panorama externo de los últimos trimestres estuvo favorecido por el incremento del superávit comercial, impulsado por los mayores términos de intercambio, el mayor dinamismo de los embarques de oro, la resiliencia de los volúmenes de zinc, la disponibilidad de recursos pesqueros, los mayores envíos de arándanos, paltas y manufacturas de cacao, pese a la caída de estos últimos en el último trimestre. También influyó un mayor flujo de ingreso secundario proveniente de las remesas y del impuesto a la renta de no domiciliados.

En términos trimestrales, la cuenta corriente registró un superávit de USD 2 625 millones en el segundo trimestre de 2026, superior en USD 1 086 millones al observado en el mismo trimestre de 2025. Este resultado se explica fundamentalmente por la ampliación del superávit de la balanza comercial de bienes en USD 3 118 millones. Ello respondió al continuo crecimiento de los términos de intercambio —por mayores precios de exportación de minerales— y al incremento del volumen embarcado de productos tradicionales como oro y cobre. Lo anterior fue reforzado por el aumento del ingreso secundario, por los mayores ingresos por impuesto a la renta de no domiciliados.