• La cruda realidad, el 85% del personal sanitario se concentra en zonas urbanas, según la OPS.
  • Frente a este escenario, la articulación entre instituciones educativas y empleadores cobra relevancia para acercar la preparación de técnicos a las necesidades reales del mercado laboral.

El sistema de salud peruano enfrenta una brecha que no solo exige formar más profesionales, sino también distribuir mejor el talento disponible. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) estima que al país le faltan más de 54 mil trabajadores sanitarios y advierte que el 85% del personal se concentra en zonas urbanas, lo que profundiza las dificultades de atención en regiones y zonas con mayores necesidades.

Para Silvana de los Heros, gerente de Asuntos Corporativos de IDAT, la formación técnica puede contribuir a responder con mayor rapidez a esta necesidad, siempre que se mantenga vinculada con los perfiles y competencias que solicitan los empleadores del sector salud.

“Cerrar esta brecha requiere que la educación y el empleo trabajen de manera articulada. Los estudiantes necesitan una preparación práctica, actualizada y conectada con las funciones que asumirán en establecimientos de salud, laboratorios y cadenas farmacéuticas”, explica.

MÁS DE 3.300 CONVOCATORIAS PARA ENFERMERÍA Y LABORATORIO

Una revisión de portales de empleo y convocatorias públicas realizada por el Observatorio de Empleabilidad de IDAT encontró más de 1.500 convocatorias para técnicos en enfermería y cerca de 1.800 para técnicos de laboratorio en el sector público. El análisis también identifica una demanda recurrente de perfiles vinculados con farmacia, anatomía patológica, imágenes, nutrición y rehabilitación.

La demanda, sin embargo, no se limita al número de vacantes. Los empleadores también requieren personal con conocimientos técnicos actualizados, capacidad de atención y competencias para desenvolverse en entornos donde el servicio, la precisión y el trato con las personas resultan determinantes.

Frente a este escenario, IDAT y Boticas Hogar y Salud suscribieron un convenio orientado a fortalecer la conexión entre la formación técnica y la empleabilidad en el sector farmacéutico. La alianza busca acercar la preparación de estudiantes y egresados a las necesidades reales de una industria que requiere talento calificado para sostener su crecimiento y calidad de atención.

“Las alianzas con empleadores permiten actualizar la formación, acercar a los estudiantes a contextos reales de trabajo y facilitar una transición más ordenada hacia el empleo. Ese vínculo es clave para formar el talento que hoy demanda el sector”, puntualizó de los Heros.