• Más allá de números y arquetipos, la diseñadora sostiene que sus piezas se dirigen a personas que buscan encontrarse, que visten desde adentro.
  • Una característica de la marca es que se puede elegir un diseño JG y armar una combinación con los colores y texturas en stock.
  • Sus piezas se realizan en cuero de alta calidad y trazable, resaltan lo importancia de la vida útil del producto, por ello el cuidado de las piezas, es una conversación constante con su comunidad.

Imaginen a una abogada corporativa, exitosa, trabajando en el sector privado, inquieta y versátil pero que tenía la necesidad de expresarse de otras formas, poseía habilidad por las artes plásticas y en algún momento pensó en emprender en la pintura abstracta, pero por ahí no era el camino, lo que sí sabía era que emprendería en algo funcional; entonces pensó en los zapatos en punta y accesorios que vio desde niña usar a su madre y ese fue el clic, la inspiración, el punto de partida donde comenzaría Jazmín González (JG) a incursionar en el mundo del diseño de calzados y accesorios.

La ahora diseñadora ejerció diez años el derecho y renuncia en 2019, comenta que primero ordeno sus ideas y creó una estructura, pues una marca no es sólo el diseño: “Es empresa, contabilidad, registro de marca, operación y equipo, me tomó cerca de dos años salir al mercado. Casi todos mis diseños son en punta, de silueta grácil, visten el pie, le dan alegría y una elegancia irreverente. Cuando descubrí las infinitas texturas del cuero y el color, me enamoré. El brillo, los metálicos y los tonos vivos son mis abstracciones hechas piezas, así incursioné en el rubro”, comenta emocionada.

Añade que JG es una alegoría a su imaginación, por eso cuidó todos los frentes antes de salir al mercado: “Soy afortunada de poder llevar mis abstracciones a la realidad. Imaginarlas y dibujarlas es natural para mí. Aun así, un poco antes de renunciar a mis labores habituales empecé a llevar especializaciones: Diseño de Moda y Styling en CEAM, Diseño de Calzado y Marketing de Moda en MAD, y Gestión de Moda en Chio Lecca, era importante entender el rubro, me gusta aprender y se lo debo a esta mente intranquila, para mí aprender es descubrir horizontes nuevos y romper límites poco a poco”.

El camino del lujo creativo artesanal

Su primera colección se lanzó en agosto de 2020, junto con la marca. Hacerla realidad le tomó seis meses, sin embargo, diseñar los zapatos y armar la colección, implicó más tiempo: “Era una outsider total, venía del mundo corporativo a un rubro nuevo, con tiempos y formas distintas, entender y validar cada paso requirió cerca de un año y conseguir el taller ideal también fue un proceso y encontré el indicado”, sostiene.

Cada una de sus creaciones se caracteriza por llevar un diamante de cuatro puntas, un isotipo que nació como jugando con las iniciales del nombre y apellido de la diseñadora y representa el lujo creativo artesanal: “El tiempo que toma ir de la idea a la realización, los detalles, las manos que manipulan el cuero, la calidad del material, la trazabilidad completa de hacer una pieza JG, es la trascendencia”, detalla.

El atelier llegó el 2021, un espacio clave, donde pueden conocer y conectar diseñadora y clientas, allí se genera la comunicación face to face para entender lo que necesitan y lo que les gustaría; como también el uso de sus redes sociales pues la comunicación con su comunidad es activa, a través de videos y conversaciones que muestran cómo se hacen posibles cada una de sus piezas.

El brillo, la elegancia y lo divertido

Más allá de números y arquetipos, la diseñadora sostiene que sus piezas se dirigen a personas que buscan encontrarse, que visten desde adentro: “Cada colección conecta con clientas distintas, en edades y etapas diferentes. Pero hay algo transversal: la necesidad de lo diferente y el equilibrio entre el brillo, la elegancia y lo divertido, sin ser estrafalario. Siempre hay esa vibra ecléctica y equilibrada en mis piezas; se trata de una clienta que valora lo creativo, lo artesanal y el diseño de autor, que busca una pieza que sea parte de su día a día y la haga sentir especial”, resalta.

La trazabilidad del cuero

Por ahora, sus piezas se realizan en cuero de alta calidad y trazable. Trabajan con curtiembres registradas y con estándares medioambientales, destacando que el cuero perdura a través del tiempo. Sin embargo, eso no implica que más adelante exploren con fibras textiles, una mixtura con cuero, para la marca lo importante es la vida útil del producto, por ello el cuidado de las piezas, es una conversación constante con su comunidad.

JG On Demand

Una característica de la marca es que se puede elegir un diseño JG y armar una combinación con los colores y texturas en stock: “Yo oriento en el proceso al cliente, descubrimos juntas qué colores va más con ella y cuando ve el resultado, sabe que esa pieza será sólo para ella, nadie más la tendrá, será exclusiva, es una dinámica de colaboración importante” finaliza.

Un punto resaltante es mencionar que JG se lanzó en plena época de pandemia, fue todo un reto, los canales digitales y su web fueron sus herramientas para darse a conocer e ir creando una comunidad que apuesta por cada de sus creaciones; con el tiempo evolucionan, hoy pueden visitar su atelier o su web y desde allí elegir su pieza favorita que llega a cualquier parte del mundo.