• Perú posee más de 3,000 variedades de papa y es el principal sustento de miles de agricultores.
  • El 90% del cultivo se concentra en la sierra, destacando el potencial de las papas nativas y para enlazar este origen con el consumidor global, el sector facilitará el acceso a información de tendencias de mercado.
  • La producción se conectará con cadenas de agroexportación, gastronomía y mercados de gran escala.
  •  Regiones y municipios priorizarán la asistencia técnica y extensión agrícola para comunidades y asociaciones.
  • Se implementarán líneas de crédito especiales y herramientas tributarias para acelerar el procesamiento del tubérculo.

Con el objetivo de transformar la agricultura familiar y maximizar su rentabilidad, el Gobierno aprobó el reglamento de la Ley Nº 31920 (Ley de Industrialización del Cultivo de la Papa). Esta normativa busca multiplicar la oferta de productos procesados derivados del tubérculo, abrir nuevos mercados internacionales y elevar los ingresos de los pequeños productores altoandinos.

Impulso al valor agregado y articulación de mercados

El reglamento faculta al Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI) a promover la transformación industrial de la papa. Esto abarca desde el procesamiento primario (lavado, pelado y clasificación) hasta la elaboración de productos sofisticados como hojuelas, chips, puré instantáneo y almidón modificado, bajo estrictos estándares sanitarios.
Perú posee más de 3,000 variedades de papa y es el principal sustento de 711 mil familias. El 90% del cultivo se concentra en la sierra, destacando el potencial de las papas nativas. Para conectar este origen con el consumidor global, el sector facilitará el acceso a información de tendencias de mercado. De esta forma, se garantizará la inserción de la agricultura familiar en la agroexportación, la gastronomía y la comercialización interna masiva.

Asistencia técnica y semillas de alta calidad

Para asegurar un estándar industrial, el MIDAGRI —junto a gobiernos regionales y locales— cofinanciará servicios de extensión y gestión empresarial. Este soporte se enfocará con prioridad en las asociaciones y comunidades que demuestren interés en sumarse a la cadena agroindustrial.
Asimismo, el Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA) liderará la promoción y disponibilidad de semillas certificadas, mientras que el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (SENASA) garantizará el control fitosanitario necesario para la competitividad.

Créditos e incentivos tributarios para la industrialización

• Fondo para semilleristas: El MIDAGRI creará líneas de crédito para asegurar la calidad genética y la adopción de variedades resistentes al cambio climático.
• Créditos a largo plazo: COFIDE diseñará esquemas de financiamiento a mediano y largo plazo a través del sistema financiero para proyectos de industrialización.
• Beneficios fiscales: El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) evaluará incentivos como la depreciación acelerada de maquinaria y la recuperación anticipada del IGV.

Finalmente, el MIDAGRI promoverá contratos asociativos formales. Estos acuerdos asegurarán precios justos de compraventa, asistencia técnica continua y una distribución equitativa de los beneficios económicos en las regiones con mayor potencial productivo del país.