• A sólo cuatro horas y media de Lima, se llega a Ica donde el turista local y extranjero descubre entre las dunas más altas del Perú uno de los oasis más bellos del mundo y único en Sudamérica.
  • La Huacachina y el desierto subtropical a su alrededor ha sido declarada como Área de Conservación Regional.

Foto: National Geographic

«En medio de las dunas más altas del Perú se encuentra Huacachina, el único oasis natural de toda Sudamérica. Sus aguas de tonos esmeralda han estado rodeadas de misticismo desde tiempos antiguos, y aún hoy se habla de propiedades medicinales e incluso la presencia de una sirena», en tono poético Julia Cuesta Del Hoyo la periodista de National Geographic, describe a uno de los oasis más bonitos del mundo, ubicado en la región Ica.

Mencionó además que durante el siglo XX el lugar fue convertido en un balneario exclusivo para la élite limeña, y aún hoy es un destino donde se entremezclan el lujo y la naturaleza más árida.

En las zonas desérticas en el mundo existen paisajes fascinantes, como las dunas, montoñas rocosas que aparecen en el camino, aves majestuosas y una flora que surge entre los arenales a pesar del calor intenso del Sol, surgen también los oasis como los fenómenos más fascinantes de los paisajes desérticos.

El agua subterránea que emerge y forma el oasis

Y cómo se forma un oasis en zonas absolutamente estériles, pues el agua subterránea emerge a la superficie y va creando resquicios de vida rodeados de arena o roca. National Geographic menciona que desde el Sahara hasta el Gobi, estos enclaves han servido durante siglos como punto de descanso para viajeros, pueblos nómadas y rutas comerciales, y hoy siguen conformando paisajes espectaculares por los que merece la pena recorrerse el mundo.

A solo cuatro horas y media de Lima, se llega a Ica donde el turista local y extranjero descubre entre las dunas más altas del Perú uno de los oasis más bellos del mundo y único en Sudamérica que posee una biodiversidad rica en flora y fauna como palmeras, huarangos, aves y peces. Mientras que en sus alrededores están ubicados restaurantes, tiendas de souvenirs y hospedajes para comodidad del visitante, importante recordar que la Huacachina y el desierto subtropical a su alrededor ha sido declarada como Área de Conservación Regional.

Los locales de iqueños comentan a los visitantes sobre la leyenda de este oasis, que dice nace de las lágrimas de una mujer de ojos verdes que lloraba la muerte de su amado, de allí el color de sus aguas y muchos seguro no saben que Huacachina el quechua significa mujer que llora.

Que hacer cuando visitas Huacachina

  • Disfrutar del agradable clima y paisaje.
  • Hacer caminata alrededor del oasis.
  • Relajarse de un paseo en bote.
  • Darse el gusto de probar la gastronomía local.
  • Para los aventureros, pasear en buggy y/o deslizarse por las dunas en sandboard.
  • Descansar en los hospedajes del lugar y sus piscinas todo un fin de semana.
  • Y maravillarse con los ocasos y de las noches estrelladas en la zona.