• Trump continúa dándole pinceladas religiosas a su discurso. Se refirió a que quisieron quitarle su libertad, incluso su vida, mencionando que Dios lo salvó para que EE.UU. sea grande de nuevo.
  • Se le dió santuario y abrigo a delincuentes que entraros de varios países del mundo. «Esta elección es un mandato para revertir las traiciones que ha sufrido el pueblo».
  • «Hoy voy a declarar emergencia nacional la frontera sur, todas las entradas ilegales se detendrán, voy a mandar tropas, vamos a señalar a los carteles como organizaciones terroristas y se procederá a resolver el tema de las pandillas».
  • Bajarán la inflación, aumentará la producción, promoverán la industria automotriz y medidas en la política arancelaria.
  • En cuanto a temas de igualidad y género dijo que en EE.UU. sólo existe el género masculino y femenino.
  • Cambiarán el nombre del Golfo de México al Golfo de los EE.UU. y sostuvo además que tomarán nuevamente el Canal de Panamá.

Trump sigue dándole pinceladas religiosas a su discurso, pero será realmente religioso, creerá en Dios y sus seguidores creerán que él cree en Dios. Y la ocasión no fue más precisa para referirse a que quisieron quitarle su libertad, incluso su vida, mencionando: «Dios me salvó para que EE.UU. sea grande de nuevo.

Donald Trump ingresa al capitolio con paso firme y esa gran sonrisa desafiante que lo caracteriza, triunfador, su lenguaje corporal dice: «lo hice nuevamente» y juramentó como el presidente 47° junto a su esposa por segunda ocasión como el presidente de la nación más poderosa del mundo; para luego señalar en su discurso: «La era dorada de EE.UU. comienza ahora, sabemos la envidia de todos los países y no lo voy a permitir, yo voy a poner a EE.UU. en primer lugar, próspero libre y fuerte, es una era de cambios».

El gobierno atraviesa una crisis de confianza, indicó Trump, se le dió santuario y abrigo a delincuentes que entraros de varios países del mundo. «Esta elección es un mandato para revertir las traiciones que ha sufrido el pueblo».

El predicador Trump

Continuando con su estrategia, Trump sigue dándole pinceladas religiosas a su discurso, pero será realmente religioso, creerá en Dios y sus seguidores creerán que él cree en Dios. Y la ocasión no fue más precisa para referirse a que quisieron quitarle su libertad, incluso su vida, mencionando: «Dios me salvó para que EE.UU. sea grande de nuevo. Todos los días vamos a trabajar para devolver la seguridad y paz a todos los estadounidenses de todas las razas y credos, espero que esta última elección se recuerde como la más consecuente de la historia».

Agradeció a las comunidades negras y latinas por su voto, indicando que trabajarán para que el sueño de estas comunidades sean realidad, resaltando que es un momento de unidad, de la búsqueda de la excelencia y del éxito, resaltando que no va olvidar a Dios.

Sobre política migratoria mencionó: «Voy a declarar emergencia nacional en la frontera sur, todas las entradas ilegales se detendrán, se devolverán millones de delincuentes, vamos a capturar y liberar, voy a mandar tropas a la frontera sur, vamos a señalar a los carteles como organizaciones terroristas» y además indicó que invocando la ley de extranjeros, se procederá a resolver el tema de las pandillas en su territorio.

La era de oro

En el aspecto económico, sostuvo que bajarán rápidamente la inflación, producida por los excesos de gastos del gobierno anterior. «EE.UU. será un país de producción, tenemos las reservas de petroleo más grandes, se promoverá la industria automotriz en el país», recalcando su política de medidas a la política arancelaria, para proteger su economía.

Un punto que generará muchos temas de conversación en medios, instituciones y familias seguramente será su declaración sobre igualdad y género, dijo que forjarán una sociedad que no tenga color y basada en el mérito y resaltó que en EE.UU. sólo hay dos géneros masculino y femenino.

«Quiero ser un pacificador»

Así lo señaló, refiriéndose a los rehenes de medio oriente que ya están siendo liberados, por otro lado añadió que cambiarán el nombre del Golfo de México al Golfo de los EE.UU. y sostuvo además que tomarán nuevamente el Canal de Panamá, sosteniendo que actualmente China es quien lo administra, la pregunta es que tan pacíficas pueden ser estás decisiones y beneficiosas para el mundo.

Finalizó su discurso, mencionando que serán una nación como ninguna otra con compasión y coraje: «Vamos a prosperar, seremos fuertes, no seremos conquistados, no nos arruinarán, a partir de hoy EE.UU. será un país libre e independiente».

En resumen, en su primer día como presidente de los EE.UU. Trump ya causa controversias y los analísticas políticos y económicos del mundo tienen mucho material para analizar desde hoy, de cómo afectará al mundo y al Perú sus decisiones.