CUSCO, ABANCAY 2009 131

Me enamoré, sí!

De esa tranquilidad que me brindó al despertar,

de esa agradable forma de poder sentir el lugar.

Me impacto su noche,

con todo ese cielo azul profundo,

un mar de estrellas total!

 Me enamoré, sí!

de una mañana de nubes de algodón y cielo celeste,

un fresco jugo de frutas,

un delicioso pan y jamón serrano,

de ese profundo olor a tierra húmeda,

de alfombras verdes, amarillas y ocres

que forman lienzos y lienzos perfectos.

 De eucaliptos y retamas que juegan con el viento,

de calles empedradas,

miradas amables y

mucho más.

Pero volveré Cusco porque,

 me encantó tu magia real.