Ser feliz. Cuantas veces escuchamos decir soy completamente feliz, pero, la felicidad es momentánea, no somos felices las 24 horas del día, el que afirme que sí lo es, miente. Más aún en este mundo que cada día está más loco y deja de lado las emociones y sentimientos, donde todos sobrevivimos, prácticamente. Estas dos últimas semanas tuve momentos felices y, algunos tristes, como el común de la gente. Sin embargo, un momento feliz vale infinitamente.
Procuremos momentos felices o crearlos, somos seres tan extraordinarios y si por ahí la tristeza llega, despídela pronto. Los invito, a leer una prosa que escribí en un de esos momentos inevitables.
Tristeza, dime cómo vendrás vestida.
¿Estarás con saco y corbata,
o con un vestido de organza?
Llegas violenta, ¡de golpe!
Te alojas profundo.
Si te da la gana te quedas o
te vas en minutos.
Y quizás, te dejarás ver
en una mirada de grandes ojos marrones.
Y quizás, te dejarás sentir en unas manos pequeñas y frías.
Tristeza: ¿dime como te presentarás?
Avísame, para no dejarte entrar,
no eres bienvenida,
porque dueles y yo:
¡no te quiero de compañía!

Muy emotivo amiga. Me emocionó. Creo que en algún momento todos compartimos ese sentimiento. Un abrazo.