juan pomareda

Mi padre fue un hombre muy fuerte, como él no sé cuantos habrán en este mundo, pero tuvo muchas virtudes y fue muy querido por toda la familia y amigos.

En una palabra puedo decir que era NOBLEZA en persona. Se fue un 22 de enero del 2007, pero al igual que mi madre, siempre vivirá entre nosotros!

 

 

Siempre tuve ese miedo,

de hallarte un día así,

no poder despertarte más,

y así se dio!

 

Te fuiste,

con esa tranquilidad que sólo Dios pudo dibujar en tu rostro,

y fue el Señor tan generoso contigo,

te llevó como se lo pedías siempre:

“quiero irme dormido, estar junto a tu madre y conocer a mi compadre San Pedro”.

 

Y te fuiste Juan Genaro,

con tus grandes virtudes,

con tu honradez y nobleza,

con tus grandes querencias,

con tus alegrías y tristezas.

 

Te llevaste con tu voz: tus tangos y tus valses,

tu graciosa forma de bailar,

tus ingeniosas formas de reparar las cosas y estampar tu firma,

tus pensamientos:

“somos insignificantes, el universo es tan grande”, decías.

 

Y te fuiste también siendo el mejor “abuelito”,

tus nietos te admiraron y adoraron.

 

Trabajaste desde muy tierna edad y

nunca quisiste parar,

todo un ejemplo!

No se te notaban tus 83 grandes años de experiencia,

en tu delgada y singular figura,

el tiempo fue tu amigo.

 

Por poco y casi un centenario padre,

y tu recuerdo muchas veces llenan mis ojos de mar,

pero así son algunos sentimientos, inevitables!